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¡OBSERVAR CO-EQUIPEROS!

By 20 diciembre, 2017 No Comments

La habilidad de conectar personas de diferentes disciplinas, es un aporte valioso para dar claridad y alinear esfuerzos dentro de la organización. Para un súper agente de innovación, lo importante no es que un área se destaque por el proyecto en sí, sino que toda la compañía sobresalga y se potencie con ese resultado.

¿Has notado que las personas suelen tener opiniones o visiones distintas sobre ciertos temas, así sean muy cercanas? Cuando hablamos de diferentes enfoques, es importante tener en cuenta que cada una de las personas suele tener su propio punto de vista, que se basa en la educación que recibida, las experiencias que ha tenido y en su contexto cultural. Lo valioso es poder escuchar todas las posiciones para luego generar un visión integral del tema que se está conversando.

Muchas veces, en las organizaciones se trabaja como islas y no se fomenta la conversación entre las diferentes áreas, que al final, son un punto de vista distinto de la misión de la empresa: el punto de vista del usuario, de la producción, de la estrategia, de los recursos… en definitiva, diferentes formas de ver lo mismo.

Para iniciar con el ejercicio, vamos a seleccionar el reto de rediseñar los servicios que ofrece una organización, en este caso FIAT, una empresa automotriz que desde el año 2003 empezó a pensar y conceptualizar servicios relacionados con la movilidad.


Estos son los pasos que vamos a seguir para desarrollar el ejercicio:

  1. Definir el Tema Común: Lo primero que debemos hacer es encontrar un tema común en el cual se involucre a las diferentes áreas de la organización. Así podremos identificar a las personas que pueden aportar sobre el tema teniendo en cuenta los siguientes enfoques: usuario, estrategia, procesos, ambiente y recursos de la organización.
  2. Identificar Estimuladores y Frenos: Una vez consensuado el tema de trabajo en común, la idea es que cada participante pueda aportar diferentes estimuladores o aspectos positivos, y frenos o aspectos negativos, que le ve al tema. Primero se deben trabajar los estimuladores, con el aporte de cada uno de los participantes y luego los frenos. Una vez generada la conversación, se puede dedicar un tiempo a detectar cuáles son los 2 o 3 estimuladores y frenos más relevantes del tema, para después especificar estos estimuladores y estos frenos con los participantes.
  3. Puntos en Común y Diferencias: En este punto el equipo tiene que conversar sobre las ideas similares y diferentes que tienen para poder trabajar en el reto. Los puntos en común son acuerdos a los que llegan las diferentes partes sobre algo que ya está claro. Los puntos diferentes son temas que todavía se ven de forma distinta entre los participantes.
  4. Fortalecer Puntos en Común: Ahora los participantes deben buscar maneras de potenciar los temas en común. La idea en esta fase es generar acciones de cómo el grupo de trabajo puede coordinarse para sacar más partido a ese punto de consenso; todos deben aportar ideas y se deben seleccionar las que se quieran llevar a cabo.
  5. Minimizar Puntos de Diferencia: Por último, los participantes deben buscar maneras de disminuir los puntos de diferencia que existe entre ellos. La idea es generar acciones de cómo el grupo de trabajo puede coordinarse para eliminar o reinterpretar esos puntos disímiles.

    Conclusión: Con este ejercicio podrás aprender a generar descubrimientos e ideas transformadoras para tu organización, por medio de la combinación de diferentes enfoques alrededor de un tema de interés.

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