Los referentes son necesarios para inspirarnos a donde queremos llegar o qué aspectos queremos trabajar y desarrollar dentro de nosotros. Estos referentes nos aportan claridad sobre el tipo de persona, equipo y organización innovadora que nos gustaría llegar a ser. ¿Has notado que el cambio es una constante en nuestra realidad?. Por lo tanto el día a día se convierte en un desafío continuo que hemos de sortear, desde retos pequeños hasta retos grandes que van desde buscar nuevas formas de relacionarnos con los compañeros, presentar informes o documentos de ese día, hasta reformular la estrategia de nuestra área o de la compañía. Todo esto requiere imaginación, creatividad e innovación en nuestra organización. Cuando hablamos de organizaciones nos referimos a cualquier tipo de estructura pública, privada o de la sociedad civil orientada a un bien común. En cualquiera de estas hay una directriz que alinea a las personas de forma individual, en equipos o en conjunto con toda la organización. Del mismo modo, cada uno de estos niveles tiene una identidad propia y cada organización puede estructurar estos grupos de forma muy jerárquica o flexible. Este ejercicio de inspiración nos va a ayudar.
Trabajo en equipo
Los pasos que vamos a seguir son:
  1. Introducción: Revisa el modelo y pregúntate qué adjetivos pueden aplicarse personalmente y también cuáles son aplicables al equipo.
  2. Orientación ¿Por qué estoy aquí?
  3. Fomentar la confianza ¿Quién eres?
  4. Especificación de objetivos ¿Qué estamos haciendo?
  5. Compromiso ¿Cómo lo haremos?
  6. Ejecución ¿Quién hace qué, cuándo y dónde?
  7. Alto rendimiento ¿Quién hace qué, cuándo y dónde?
  8. Reanudación ¿Por qué continuar?
En este ejercicio identificarás en el modelo los adjetivos que se pueden aplicar al equipo o individualmente en las sietes fases por las que pasa el desarrollo de un proyecto.